miércoles, 28 de agosto de 2013

If you can dream it, you can do it...

... Ya se está acabando el verano...

De acuerdo, suena tremendista... Pero sentada en la oficina con una rebeca puesta y un café calentito es el sentimiento que me causa... Por raro que os pueda aparecer.

He abandonado este blog... Desde la primera entrada. ¿Qué hay de nuevo?

Teóricamente he dado un paso evolutivo en mi carrera profesional; y tengo que decir teóricamente ante la reflexión de un amigo que, ante la negativa a sus preguntas: "¿vas a cobrar más? entonces, trabajarás menos, ¿no?". No supo como darme la enhorabuena y optó por las tradicionales palmaditas en la espalda. 

El día a día es una lucha constante por mantener una calidad de vida, a pesar de las circunstancias...Y por ahora, ¡lo estoy consiguiendo! Pero el peligro se avecina, no está tan lejos como creemos, es: "La vuelta al cole" o, la rentrée como dicen en mi Francia querida.

En dos semanas, centenares de estudiantes se agolparán sobre mí como polillas y, los cirujanos, ávidos de experiencias nuevas, tratarán de llenar el programa con laberintos imposibles hechos de ideas poco realistas. Eso sin contar las miles de nuevas responsabilidades, nuevos desafíos por esta nueva situación, este nuevo paso evolutivo cuyo destino aún es incierto... Y sí, en esta carrera de fondo personal, yo voy a seguir ganando. 

Ya me han acusado antes de soñadora. No me importa; es verdad, ¡lo soy! Pero si puedes soñarlo, puedes hacerlo. Hay que perder el miedo. ¡Yo antes era muy miedosa! Tanto, que cuando miro atrás pienso en lo que me he perdido y todo lo que estoy ganando ahora. Soñé con ser veterinaria, y lo soy. Soñé con una residencia en anestesia y la tengo. Y los sueños no se paran aquí...

... Ya se está acabando el verano. Comienza la carrera. ¿Preparada? ¿Lista? ¡Ya!


viernes, 10 de mayo de 2013

Ms Hallowell, presentación...


Bueno, por fin me he decidido a crear un blog.

Siempre que sufro de alguna experiencia "inolvidable" me pregunto a mi misma por qué no empezar un blog y así liberar el sarcasmo acumulado después de una dura jornada de vida. 

Y es que acumular sarcasmo es muy malo. Es como acumular grasa. Normalmente se acumula en el lugar incorrecto y te pasas lamentándolo el resto de tu vida. El sarcasmo hay que liberarlo y yo, desde mi nuevo blog voy a liberarlo, aquí y ahora. 

Llevar una vida a lunares no es nada fácil: el destino cambia de color en cada momento y cuando lanzas la vista a atrás todo se vuelve confuso, como un mosaico de moléculas lo suficientemente separado para que no le veas una forma en concreto pero tan juntas que aislarlas resulta casi imposible. 

Así pues, mi vida es confusa, a lunares. Una posible razón es que no vivo en un mundo real y, eso, a pesar de sus ventajas, también tiene sus inconvenientes. Como puede ser la deformación de un pequeño conflicto en el trabajo en una batalla épica y, siendo sinceros, lejos de entender el conflicto en general, resulta más entretenido divertirse con un bonito relato...

Con una mezcla de sarcasmo, realidad y siempre en clave de humor espero poder divertiros y, en parte, yo desahogarme...

Buenas noches a todos y hasta la próxima entrada, la primera verdadera entrada :o)